Un equipo de científicos y meteorólogos de la Universidad Estatal de Arizona (ASU) ha diseñado e implementado la escala PHX-DUST, el primer sistema de clasificación post-evento creado específicamente para medir y categorizar la severidad de las masivas tormentas de polvo, conocidas popularmente como haboobs, que azotan el Valle del Sol.
Inspirada en modelos meteorológicos icónicos como la escala Saffir-Simpson para huracanes, esta nueva herramienta asigna una categoría del 1 al 5 (donde 1 representa una tormenta menor y 5 una extrema). A diferencia de los registros tradicionales que solo miden la fuerza del viento, la escala PHX-DUST evalúa de forma integral la densidad, el volumen de las partículas suspendidas y el impacto real en la infraestructura urbana.
Los cuatro pilares de la medición
Para determinar la magnitud de un haboob, el sistema analiza los datos de una red de sensores ambientales distribuidos por el área metropolitana de Phoenix, evaluando cuatro factores críticos:
- Concentración de partículas (PM10): Mide la cantidad de polvo pesado suspendido en el aire en un promedio de una hora.
- Velocidad del viento: Registra la intensidad de las ráfagas máximas que impulsan el muro de tierra.
- Extensión geográfica: Clasifica el evento como aislado (si cubre menos del 50% de la región) o generalizado (si supera ese porcentaje).
- Duración total: Evalúa la persistencia del fenómeno, utilizando un umbral de tres horas para diferenciar los eventos cortos de los prolongados.
Calibración histórica y estreno en la temporada de monzones
La escala ya se encuentra operativa y ha permitido catalogar los eventos climáticos de las últimas semanas. Los investigadores revelaron que la tormenta registrada el pasado domingo alcanzó una Categoría 3 debido a que la ausencia de lluvias posteriores dejó el polvo estancado en el ambiente. Por el contrario, el fenómeno del lunes por la noche se clasificó como Categoría 1, ya que una precipitación subsecuente limpió rápidamente la atmósfera.
Asimismo, los científicos utilizaron el registro histórico para calibrar la herramienta, determinando que el legendario haboob del 5 de julio de 2011 —que sepultó la ciudad bajo una nube de más de un kilómetro de altura— se mantiene como el referente máximo de una Categoría 5.
Con el desarrollo de esta escala, las autoridades meteorológicas y de salud pública contarán con un marco de referencia estandarizado para emitir alertas más precisas, optimizar la seguridad vial y mitigar los riesgos respiratorios en una de las regiones más propensas a estos fenómenos en los Estados Unidos.




