Lo que pudo ser una tragedia de proporciones mayores terminó en un “milagro urbano” este domingo. Un hidroavión Republic RC-3 Seabee de 1946 realizó un aterrizaje forzoso en la concurrida Calle 7, cerca de la intersección con Camelback Road, tras sufrir una pérdida total de potencia en pleno vuelo.
A pesar de haber impactado contra la infraestructura urbana en una de las zonas más transitadas de la ciudad, los tres ocupantes de la aeronave sobrevivieron con heridas leves y no se reportaron víctimas entre los peatones o conductores que se encontraban en el área.
Una maniobra desesperada a 2,500 pies
El piloto, Mike Tragarz, un veterano con más de 40 años de experiencia, relató los momentos de tensión cuando el motor falló mientras sobrevolaban el centro de la ciudad. “Simplemente se detuvo”, declaró Tragarz a los medios locales tras ser atendido por los servicios de emergencia.
Ante la falta de altitud para llegar a una pista de aterrizaje, el piloto identificó un tramo de la Calle 7 inusualmente despejado y decidió descender, esquivando edificios y cables de alta tensión. El hidroavión terminó chocando contra una tubería principal de agua y elementos del paisaje antes de detenerse por completo en medio del asfalto.
Respuesta de emergencia y caos vial
El Departamento de Bomberos de Phoenix acudió de inmediato al lugar, donde encontraron a los tres pasajeros fuera de la cabina por su propio pie. La zona fue acordonada durante varias horas, provocando el cierre total de las vías adyacentes mientras los equipos de limpieza retiraban los restos del fuselaje y controlaban la fuga de agua provocada por el impacto.
Testigos presenciales describieron la escena como “sacada de una película”. “Ves un avión bajando hacia los autos y piensas que lo peor va a pasar, pero el piloto logró meterlo justo en el espacio vacío”, comentó un residente local.
Investigación en curso
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la FAA han iniciado una investigación formal para determinar por qué falló el motor de esta aeronave clásica, una de las pocas de su tipo que aún operan en los Estados Unidos.
El hidroavión, que había despegado del área de Laveen para un vuelo de práctica, ha sido declarado pérdida total, pero las autoridades insisten en que la pericia del piloto evitó una catástrofe en el corazón de Phoenix.




