La Comisión de la Fórmula 1 aprobó de manera oficial reducir la distancia estándar de los Grandes Premios de 305 a 290 kilómetros a partir de la temporada 2027. La histórica medida, acordada en una reunión en las oficinas de la FIA, supondrá un recorte de entre dos y tres vueltas menos por carrera. La única competencia que mantendrá intacto su recorrido actual será el Gran Premio de Mónaco.
El motivo: un dilema de motores y peso
El cambio de distancia responde directamente a exigencias de ingeniería relacionadas con las nuevas unidades de potencia de 2027. Debido a una modificación en el reglamento que eleva un 5% el flujo de combustible para dar más potencia al motor de combustión tradicional, los monoplazas consumirán más combustible por kilómetro.
Para evitar tener que diseñar tanques de gasolina sustancialmente más grandes y pesados —lo que habría obligado a las escuderías a rediseñar por completo el chasis e invertir millones de dólares de su límite presupuestario—, la FIA y los equipos pactaron que si los autos consumen más, simplemente correrán menos kilómetros.
Cambios ante banderas rojas y mal clima
Junto al recorte de vueltas, la Comisión introdujo importantes novedades logísticas orientadas a proteger la experiencia de los aficionados en los circuitos y en televisión:
- Adiós al límite de tres horas: Se elimina la vieja restricción que dictaba que una carrera debía terminar obligatoriamente tres horas después de haber iniciado, sin importar cuántas interrupciones hubiese sufrido por lluvia o accidentes.
- El tope de dos horas se mantiene: La duración total de carrera efectiva sobre la pista seguirá siendo de un máximo de dos horas, pero ahora se introducirá una hora límite estricta de cierre de actividad (hard stop) en lugar del reloj global de tres horas, lo que permitirá más margen de espera para reanudar la acción.
- Prácticas libres flexibles: Los comisarios contarán con mayor flexibilidad para prolongar las sesiones de entrenamientos en caso de que estas se vean interrumpidas por banderas rojas.
Libertad para las cajas de cambios
En el apartado estrictamente técnico, el órgano rector dio marcha atrás a sus planes de congelar los componentes de transmisión y eliminó la homologación obligatoria de las cajas de cambios para 2027. Esto devolverá la plena libertad de desarrollo a los constructores y proveedores de la parrilla.




