El área metropolitana de Phoenix enfrenta un escenario climático sin precedentes. Lo que debería ser una temporada de alivio térmico se ha convertido en el invierno más cálido jamás registrado en la ciudad, intensificando la urgencia de precipitaciones en una región donde la sequía ya afecta a más de un tercio de la población.
Un enero crítico
A pesar de que el 2025 cerró con cifras de lluvia alentadoras gracias a un otoño inusualmente húmedo, el arranque de 2026 ha borrado ese optimismo. Según datos oficiales, el pasado mes se posicionó como el 42º enero más seco en los últimos 132 años, registrando un déficit de 0.69 pulgadas de lluvia respecto a los niveles normales.
Actualmente, el 33.9% de los residentes del Condado Maricopa viven bajo condiciones de sequía activas. Expertos atribuyen esta falta de humedad no solo a patrones atmosféricos globales, sino al persistente efecto de la “isla de calor urbana”, que mantiene las temperaturas mínimas en niveles peligrosamente altos.
Una ligera esperanza en el radar
Para esta semana del 16 de febrero, el Servicio Meteorológico Nacional pronostica una ventana de oportunidad. Se espera un aumento en la nubosidad con probabilidades de lluvia ligera que oscilan entre el 10% y el 45%, acompañadas de un descenso en las temperaturas máximas, que podrían bajar de los 24°C a los 17°C para mediados de semana.
Aunque estas lluvias podrían limpiar el aire y humedecer el suelo superficial, los especialistas advierten que están lejos de ser la solución definitiva para el déficit hídrico acumulado.
Llamado a la acción: Conservación y Educación
Ante la escasez, las autoridades y organizaciones locales han reforzado sus campañas de ahorro. El próximo 28 de febrero, se llevará a cabo la SRP Water Conservation Expo en Tempe, un evento clave para que los ciudadanos aprendan estrategias de riego eficiente y adaptación al clima desértico. Los interesados pueden encontrar más información en el portal Water – Use It Wisely.
Mientras Phoenix espera por un respiro del cielo, la recomendación para los residentes es clara: vigilar el consumo de agua y mantenerse informados a través del Monitor de Sequía de EE. UU..




