El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró este miércoles que el reciente enfrentamiento con Estados Unidos por Groenlandia fue “una llamada de atención estratégica para toda Europa”, hablando junto a los líderes de Dinamarca y el territorio autónomo danés.
El “despertar” debe centrarse “en la afirmación de nuestra soberanía europea, en nuestra contribución a la seguridad del Ártico, en la lucha contra la injerencia extranjera y la desinformación y en la lucha contra el calentamiento global”, dijo Macron en París.
Macron recibió en el Palacio del Elíseo a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y al líder groenlandés, Jens Frederik Nielsen, en un encuentro destinado a enviar una clara señal política de apoyo europeo en respuesta a las ambiciones expansionistas expresadas por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Según París, los tres dirigentes abordaron “los desafíos de seguridad en el Ártico y el desarrollo económico y social de Groenlandia, que Francia y la Unión Europea están dispuestos a apoyar”.
“Creo que Europa ha aprendido algunas lecciones en las últimas semanas”, dijo Frederiksen, enfatizando la necesidad de una Europa más capaz de defenderse. También destacó el papel clave de la OTAN. “La OTAN tendrá un papel importante que desempeñar en el Ártico”.
El primer ministro de Groenlandia, por su parte, destacó la dimensión política e ideológica de la cooperación con París. La asociación entre Francia y Groenlandia, dijo, “no concierne silo a Groenlandia”, sino que forma parte de una defensa compartida de los “valores democráticos”.
Esta muestra de solidaridad europea llega mientras Francia se prepara para reforzar su presencia diplomática en la región. París planea abrir un consulado en Nuuk, la capital del territorio semiautónomo danés, el 6 de febrero.
La reunión de París forma parte de una agenda diplomática más amplia. En los últimos días, Frederiksen ha intensificado las consultas europeas, asistiendo a una cumbre sobre cooperación energética y de seguridad en el Mar del Norte en Hamburgo, seguida de una visita a Berlín.
Con sus 57.000 habitantes, Groenlandia sigue siendo un territorio clave por su posición estratégica y sus recursos naturales, en el corazón de una región ártica cada vez más disputada.
Trump amenazó repetidamente con anexar la isla más grande del mundo, alegando su importancia para la seguridad nacional estadounidense. También afirmó, sin pruebas, que si Estados Unidos no tomaba el control de Groenlandia, Rusia o China lo harían.




